Si hay un fruto y una temporada que espero ansioso lo largo de todo el año esa es la del espárrago -me encantan, para variar-. Estamos casi a primeros de mayo y como este invierno no ha sido ni muy duro ni demasiado lluvioso -hablo de la rivera navarra- ya llevamos unas semanas disfrutando de este gentil fruto de la tierra. Como bien dice el refrán: “los de Abril para mí, los de Mayo para el amo y los de Junio para ninguno” y este año, afortunadamente -y ya que el pasado fue un desastre-, estamos disfrutando de los mejores espárragos, en su mejor mes y en diversas preparaciones.