StNect
El Saint-Nectaire es un queso originario de la región de Auvergne –centro de Francia– elaborado a base de leche de vaca cruda. Introducido en la mesa y la corte de Luís XIV por el Mariscal Saint-Nectaire, es un queso de pasta semi blanda y corteza grisácea con algunos tonos rojizos. Ésta destila un profundísimo aroma a cueva, humedad y musgos mientras que la pasta es levemente aromática, resistente y muy cremoso en la boca. Su sabor es ligeramente ácido-amargo con suaves notas salinas y aromas minerales, de nueces, especies y leche cruda. Un queso complejo, aromático y no demasiado fácil de encontrar –especialmente en su versión “fermier”, es decir de granja-. En definitiva, uno de mis quesos favoritos, sin ningún género de dudas .


Decía mi admirado y siempre recordado Groucho Marx que la felicidad consiste en disfrutar de las cosas pequeñas de la vida: un pequeño yate, una pequeña mansión y una pequeña fortuna. Y Creo que todos estaremos más o menos de acuerdo en que estas “pequeñas cosas” pueden ser, al menos, un buen punto de partida hacia una cierta felicidad.
No es menos cierto que a veces la felicidad –aunque sea momentánea– la encontramos en cosas mucho más pequeñas, más simples y, sobre todo, más accesibles. Una cena fría pero reposada, en buena compañía, y a base de –por ejemplo– algunos de nuestros quesos favoritos –Saint-Nectaire, Comté joven, Brie de Meaux y Roquefort en este caso-, un poco de ensalada de lechuga trocadero, un estupendo pan de Campaña, unas nueces de temporada y un buen vino –un ligero, carnoso e intensamente afrutado Graves de Vayres, Burdeos, de 2013– para cerrar el círculo.
Decía mi también admirado Mario Vargas Llosa, que solo los idiotas pueden ser felices. Seguramente una cena así, a base de pequeños y comunes placeres, terminará por acercarme más a la idiotez. Y más a la felicidad (o eso espero).