Tortilla
humildad. (Del lat. humilĭtas, -ātis). 1. f. Virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento.


Huevos, patatas, aceite y sal. Es difícil ser más humilde en los orígenes y más soberbio en los resultados.
Resultados tan variados como cocineros, lugares y productos hay a lo largo y ancho de nuestras geografías. Para mí, y sin ningún género de duda, La Recetaasí, con mayúsculas y en negrita– por excelencia. Compañera de desayunos, almuerzos, comidas, meriendas, cenas y/o recenas. Acompañante de vinos, cervezas, refrescos, cafés y tertulias. Base para mil mezclas y mil estilos. Motivo y excusa de debate sobre personas, modos y lugares. En fin, amalgama de razones y sentimientos.
Hace ya unos cuantos años leí que una buena tortilla de patatas ha de ser “redonda, dorada y caliente como un sol”. Y, es que, ¿hay alguien a quien no le guste una buena tortilla de patatas?. Lo dudo.