Un aperitivo tan recio como clásico; Tapita de Cabrales con lonchas de Manzana y botella de sidra Asturiana. Y luego que venga lo que Dios quiera.
Etiquetado:Fotografía, Queso
Un aperitivo tan recio como clásico; Tapita de Cabrales con lonchas de Manzana y botella de sidra Asturiana. Y luego que venga lo que Dios quiera.
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O, más exactamente, Lasaña de espinacas con panceta, piñones y crema de queso de cabra. Para su elaboración partiremos, una vez más, de un producto de temporada -las espinacas, aunque congeladas también resultan fantásticas- y entorno a él organizaremos un delicioso, sabroso y nutritivo plato único, aromatizado con un suave aroma de queso de cabra. Respecto a este último ingrediente hay que hacer una puntualización: en esta receta ni el aroma ni el sabor resultan agresivos, pero para aquellos que no gustan de las particularidades de este queso, siempre existe la alternativa de utilizar otro de sabor más neutro -un Mascarpone, un queso fresco o incluso un requesón pueden resultar aptos para la preparación-.
Un extraordinario postre, dulce y salado a un mismo tiempo y que conjuga brillantemente el contraste de texturas entre un interior casi fluido y la crujiente rotundidad de su masa quebrada. La receta, como se desprende del título, es original del Restaurante Zuberoa de Oiartzun, en mi opinión, el más próximo a la tierra y a las estaciones de los grandes restaurantes del País Vasco. Y, por si esto fuera poco, localizado en un espectacular caserío centenario, donde la sabiduría para conservar las recetas, los detalles, el trato y los gustos tradicionales ha cuajado a la perfección con las corrientes más innovadoras de la cocina del siglo XXI. De visita imprescindible.
Etiquetado:Asados, Harina, Huevos, Nata, Queso, Restaurantes, Roquefort, Tartas dulces
Una combinación sencilla de preparar ahora que hay calabacines frescos y tiempo para un aperitivo -o una entrada ligera pero sabrosa- en torno a la que disfrutar de una buena compañía, un buen vino y un buen momento de relax. La elaboración es muy sencilla e incluso se puede tener preparada con antelación a falta de hornear antes de servir. Para una docena de milhojas necesitaremos;