Vamos hoy con una forma tan poco usual como suculenta de preparar la pasta para la que nos inspiraremos en algunos de los sabores y aromas comunes en el Mediterráneo. Cierto es que en nuestras cocinas no abundan las preparaciones de pasta acompañada de frutos del mar -”fruits de mer” como acertada e ingeniosamente llaman los franceses a todos aquellos comestibles marinos que no son pescado-. Por nuestra parte, tal vez somos más dados a acompañarlos con arroz, o bien a degustarlos solos, aunque de un tiempo a esta parte empiezan a divulgarse recetas -algunas de ellas de raíz tradicional- de pasta con langosta, bogavante, gambones, carabineros y otras delicias tan desastrosas para la economía como placenteras para el paladar. Así pues, en estos tiempos de penurias, congelemos la crisis y disfrutemos. Eso sí, sin que el bolsillo sufra demasiado.
