El pisto blanco, pisto de primavera o de calabacín, es una sencilla y sabrosa receta que, al igual que su «hermano mayor» -el pisto de verano- se elabora en torno a unos pocos productos de temporada provenientes de nuestras huertas. Aunque en la actualidad podemos disponer de calabacines -el ingrediente principal de esta receta- durante todo el año, no está de más recordar que su momento óptimo de consumo -y precio- se encuentra entre los meses de julio y septiembre.
